Reformando una casa, ¿estamos locos o qué?. Primera parte

Eso es lo que pensamos el día en que nos dieron las llaves de nuestra casa “nueva” y nos dimos cuenta de que aquello no se arreglaba con unas manitas de pintura. Bueno, en realidad ya sabíamos que había que hacer una reforma o más bien un reformón, pero claro, no es lo mismo pensar en lo que se podría modificar, las posibilidades de la casa, los tabiques que tirarás, las maravillas que mágicamente (ejem ejem) alguien hará,… que verte a solas con el desastre de casa con el que te has casado de por vida.

Y en ese trance de digerir nuestra adquisición estábamos el señor J. y yo el día que sacamos las primeras fotos. He aquí las pruebas del delito.

COLLAGE CASAEsta es la planta baja. La casa es el resultado de dividir (en los años 40 por lo visto) un caserón en varias casas más pequeñas (cosas de herencias supongo). Así que la distribución es rara y hay mucha habitación y espacio muerto por todos lados.

collagecasa2Estas fotos son de la planta, con tres habitaciones y una terraza (por decir algo). De la escalera mejor no hablar, era como subir el Everest. Dos de las habitaciones se utilizaban originalmente como granero, por eso las ventanas están tan bajas.

Y ya hemos visto la casa propiamente dicha, pero por supuesto, siempre hay que dejar para el final lo mejor.

COOLAGE CASA2 He aquí mi pequeño trozo de selva amazónica con baño incorporado (si, el baño estaba fuera de la casa). Y aunque no lo parezca, ese ¿jardín/huerto? mide 70 metros cuadrados.

Desde el día de las fotos ya han pasado 7 meses, estuvimos un mes para arreglar el papeleo y permisos varios,  después otro mes más para talar la selva y desescombrar el patio de todas las casetas, gallineros, trasteros y el baño que habían construido. También tiramos un par de tabiques que podíamos tocar nosotros sin peligro de que se nos viniera el techo encima. En agosto hubo un parón porque el ayuntamiento no permite hacer obras en ese período. En septiembre empezaron los albañiles a demoler en serio, tan en serio que llegué a pensar que cualquier día me quedaba con un solar lleno de escombros y poco más. Pasado el pánico producido por la demolición  (el mío, por supuesto, los demás parecían de lo más felices) empezó la fase de reconstrucción.

Y en esa fase estamos, aunque ya falta poco para acabar con la obra más basta y que empiecen con los acabados.

COLLAGE DEMOLICIONY para despedir el post, un collage de la demolición. Más detalles de mis aventuras con la reforma en próximos capítulos. Continuará

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